Ciencia
Un artículo publicado en el Journal of Nutritional Science resume un simposio científico celebrado en el Congreso Internacional de Nutrición sobre el papel del zumo de fruta 100 % en la salud. Los expertos destacaron que la matriz de la fruta, rica en polifenoles, vitaminas y minerales, diferencia al zumo de las bebidas azucaradas. La evidencia presentada indica efectos neutros o potencialmente beneficiosos en marcadores cardiometabólicos, lo que respalda considerarlo una forma de fruta procesada dentro de la dieta.
El zumo de fruta contribuye a la ingesta de vitamina C, folato y potasio en las poblaciones europeas, a pesar de consumirse en cantidades relativamente moderadas. El consumo medio entre quienes lo consumen es de 86 g/día en lactantes, 108 g/día en niños, 112 g/día en adolescentes y 135 g/día en adultos.
El contenido natural de azúcares del zumo de fruta —que por ley no puede contener azúcares añadidos, conservantes, colorantes ni aromas— ha generado inconsistencias en las políticas públicas: algunas guías dietéticas lo incluyen dentro del grupo de las frutas, mientras que otras lo sitúan junto a las bebidas azucaradas.
La polarización de opiniones sobre si el zumo de fruta debe considerarse una fruta procesada o una bebida azucarada ha dificultado la interpretación de la evidencia científica sobre sus efectos en la salud.
En este contexto se celebró un simposio patrocinado en el congreso de la Unión Internacional de Ciencias de la Nutrición (IUNS) en París, en el que participaron tres ponentes, dos de los cuales presentaron resultados de estudios recientes y de debatió el papel de la matriz de la fruta en la modulación del impacto del zumo de fruta 100 % sobre indicadores de control glucémico y salud vascular, así como para presentar dos estudios recientes.
Los componentes estructurales, nutritivos y no nutritivos del zumo de fruta, que constituyen la denominada matriz de la fruta e incluyen polifenoles, pectinas, vitaminas y minerales, han demostrado en estudios previos influir en las respuestas metabólicas posprandiales.
Aunque el contenido de azúcares libres del zumo de fruta y de las bebidas azucaradas puede ser similar, la matriz de la fruta diferencia al zumo de estas últimas, que normalmente carecen de micronutrientes y contienen azúcares añadidos.
Los estudios epidemiológicos informan de forma consistente de que una mayor ingesta de polifenoles se asocia con un menor riesgo de enfermedad cardiovascular, mientras que algunos ensayos clínicos aleatorizados con zumos de cítricos (ricos en el flavanona hesperidina) han observado efectos beneficiosos sobre la función vascular y la presión arterial. Otros ensayos clínicos aleatorizados han mostrado que el consumo de zumo de fruta tiene efectos neutros sobre los marcadores cardiometabólicos, lo que podría deberse a diferencias interindividuales en la digestión y absorción de los polifenoles.
El simposio concluyó que la influencia beneficiosa de la matriz de la fruta justifica considerar el zumo de fruta como un tipo de fruta procesada, y no como una bebida azucarada, a efectos de salud pública y regulación.